Con la mira puesta en reducir accidentes y reforzar la seguridad en una de las carreteras más transitadas del país, el Municipio de Querétaro puso en marcha operativos carrusel sobre la autopista México–Querétaro, los cuales se mantendrán activos de manera permanente durante todo el año.

El presidente municipal, Felipe Fernando “Felifer” Macías, informó que esta estrategia se realiza en coordinación con la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Policía Estatal y corporaciones municipales de la zona metropolitana, incluyendo El Marqués y Corregidora.

Estos operativos consisten en recorridos controlados sobre la vialidad para regular la velocidad de los vehículos, principalmente del transporte de carga, además de detectar y sancionar conductas de riesgo.
El despliegue abarca desde la zona de El Colorado, en el municipio de El Marqués, hasta el tramo que conecta con Corregidora, incluyendo la caseta de cuota a Celaya, puntos considerados de alta incidencia de accidentes.
De acuerdo con el edil, el objetivo no solo es disminuir percances, sino también inhibir posibles actos delictivos en esta importante vía federal, conocida también como la Carretera 57.
“Se busca disuadir y, en su caso, sancionar cualquier conducta que represente una infracción o riesgo para quienes circulan por esta carretera”, señaló.
En paralelo, el Gobierno municipal ya inició gestiones ante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para concretar la construcción de una rampa de frenado en el acceso a la ciudad, proyecto que actualmente se encuentra en etapa de planeación.
Aunque aún no se define el monto de inversión, se prevé que esta obra sea financiada por la federación, como parte de las acciones para mejorar la seguridad vial en este corredor estratégico.
Las autoridades confían en que estas medidas contribuyan a disminuir significativamente los accidentes y a garantizar un tránsito más seguro para miles de automovilistas que diariamente circulan por esta carretera
