El presidente municipal de Querétaro Felifer Macías Olvera ha intensificado su intervención para restablecer el control y la estabilidad en este punto clave del comercio local.

El edil confirmó que actualmente existen dos grupos al interior del recinto: una mesa directiva tradicional y una nueva asociación de locatarios. Ambos ya han sido convocados a mantener un diálogo permanente con el objetivo de alcanzar acuerdos que permitan mejorar la operación interna y evitar mayores conflictos.

Aunque la Central de Abastos opera bajo un esquema condominal, el gobierno municipal dejó claro que no permanecerá al margen. De hecho, ya se tienen identificadas a personas que han generado desorden, a quienes se les ha planteado una disyuntiva: sumarse a un plan de orden o enfrentar posibles consecuencias legales.

Como parte de las medidas implementadas, destaca el avance en la credencialización de trabajadores, especialmente de los llamados “diableros”, con lo que se busca regular accesos, tener mayor control de quienes operan en el lugar y fortalecer la seguridad interna.

El alcalde subrayó que, si bien se trata de un espacio con organización privada, el orden es una responsabilidad compartida, por lo que el municipio asume un papel activo como facilitador del diálogo, pero también como garante del cumplimiento de acuerdos.

La Central de Abastos es uno de los principales centros de distribución de alimentos en la zona metropolitana de Querétaro, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento impacta directamente en el abastecimiento y la dinámica comercial de la región.

En este escenario, el gobierno municipal reiteró su disposición a mantener la coordinación con los actores involucrados, pero también dejó abierta la posibilidad de aplicar medidas legales en caso de que no se respeten las condiciones necesarias para garantizar el orden dentro del recinto

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *