23• Despejado

26 de Mayo de 2022 11:34

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Amor y desamor - Columna

Amor y desamor - Columna


Amor y desamor - Columna

Psic.  Xochitl Rodríguez I

E-mail: [email protected]

Qué agradable es la sensación de bienestar cuando inicia una relación, sensación de amor, felicidad, armonía, tranquilidad y seguridad, que pensamos va a durar toda la vida, con el tiempo podemos darnos cuenta de que quizá no va a durar toda la vida, solo un tiempo, quizá unos años, o tal vez ni eso, o podemos ver que la persona elegida vale la pena, entonces habremos de comunicarnos para corregir o hacer las modificaciones necesarias para poder continuar, de esta manera podremos hacerlo por muchos años, tal vez, por toda la vida….

Pero qué pasa cuando con la convivencia, nos encontramos con esas diferencias que no conocíamos y a pesar de la ilusión, de los deseos de llegar a acuerdos y lograr la adaptación, no pasó, esto sucede debido a un error muy común que cometemos de inicio, que es actuar conforme a nuestras convicciones y deseos únicamente, creer que podemos continuar sin modificar esa conducta, pero como la relación si se modifica, con el tiempo el comportamiento que tenemos deja de ser funcional y la relación se empieza a deteriorar sin que identifiquemos qué está pasando, ni qué hacer para evitarlo pensando que estamos actuando bien y que no tenemos por qué modificar ciertos comportamientos que son necesarios para poder adaptarnos como pareja 

Mientras tanto, en el camino se pueden dar muchas otras situaciones, que van desde el desinterés, las peleas diarias, las ofensas, la falta de correspondencia, de responsabilidad, de atención, hasta la infidelidad y por más que queramos convencernos de que las cosas van a cambiar primero llega el cansancio y cuando nos damos cuenta el amor que inició con tanta ilusión, se va convirtiendo en un peso amargo y sofocante

El resultado casi inevitable es, que sin darnos cuenta, el amor empieza a desaparecer pero queremos creer que sigue ahí, queremos ver lo que ya no existe y por eso seguimos luchando, nos negamos a aceptar que nos encontramos en una situación inesperada, impensable, que nos tomó por sorpresa y como no era algo que deseábamos nos negamos a aceptarlo, empezamos a creer que sí nos adaptaremos y continuamos persistiendo y creyendo que finalmente lo lograremos, pero el tiempo continua pasando sin que nos sintamos satisfechos y aun así insistimos en mantener la relación 

Entonces permitimos que nuestra vida se vaya convirtiendo poco a poco en un martirio, en un pozo sin salida, del que no sabemos cómo salir, es muy probable incluso que pasemos por una depresión, por mucho estrés y ansiedad creyendo que se debe al trabajo, a la falta de dinero, al vecino impertinente, a la familia, cualquier pretexto será perfecto antes que enfrentar la realidad 

Pero la realidad ahí está y mientras más rápido la veamos, la aceptemos y la asimilemos, más pronto la podremos cambiar, darle una solución y buscar una opción que nos permita en primer lugar salir de ese pozo y en segundo lugar buscar un nuevo camino, que en principio nos proporcione de nuevo tranquilidad y poco a poco nos vaya permitiendo buscar nuevas oportunidades, sin que por ello nos sintamos culpables, porque entonces podría darse que nosotros mismos queramos sabotear cualquier intento de salida

En realidad, no tenemos por qué sentirnos culpables, en la vida todo es experiencia y aprendizaje, lo vivido nos permitirá conocernos mejor, establecer límites, definir muy bien qué queremos, cuáles son nuestras metas y poner en práctica todo lo aprendido, es altamente probable que una nueva relación sea mucho más sana y satisfactoria, lo importante es identificar si nos encontramos en una relación destructiva y tomar la decisión de alejarnos de una vez

Es probable también, que una relación como ésta haya generado algún tipo de codependencia, lo que dificultará un poco más el tomar la decisión de terminarla, sin embargo, sí es posible, solo hay que definir lo que queremos, de lo contrario, daremos paso a la duda, lo que deja abierta la posibilidad de caer en un círculo vicioso que consiste en terminar y regresar una y otra vez bajo cualquier pretexto; me pidió perdón, dice que me ama, que no puede vivir sin mí, etc., si permitimos que eso pase solo estaremos prolongando el inevitable final y por ende nuestro sufrimiento, será como quitar un curita lentamente, pero si estamos claros en lo que queremos, en no seguir repitiendo lo mismo indefinidamente, en no continuar haciéndonos daño, entonces podremos terminar con la relación de una vez y así arrancar el curita de un tirón, permitiéndonos sanar y continuar adelante


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