El gusano barrenador volvió a aparecer en Querétaro y ya suma alrededor de 40 casos detectados, principalmente en la zona serrana. El foco más importante se concentra en Landa de Matamoros, aunque también se confirmó un caso en Peñamiller, lo que encendió las alertas sanitarias fuera del núcleo principal.

El secretario de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Querétaro, Rosendo Anaya, detalló que estos nuevos contagios ya no están ligados a brotes anteriores, sino que corresponden a infecciones locales recientes, lo que complica el control de la plaga.

Según explicó, la dispersión estaría relacionada con su ingreso desde estados vecinos como Hidalgo y San Luis Potosí, lo que obligó a reforzar la vigilancia en zonas limítrofes.

Frente a este panorama, autoridades estatales y federales desplegaron un operativo conjunto con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el SENASICA para contener el avance.

Las medidas incluyen cercos sanitarios, monitoreo intensivo en ranchos y comunidades, reuniones con productores y la aplicación inmediata de tratamientos en animales infectados. Además, se mantiene una supervisión constante en un perímetro de hasta 20 kilómetros alrededor de los casos confirmados.

Aunque la situación se mantiene bajo control, el funcionario aclaró que la prioridad es evitar que el brote escale. Hasta ahora, no se han registrado muertes de ganado y los casos detectados afectan principalmente a bovinos.

También precisó que, si bien el gusano barrenador puede afectar a animales de sangre caliente, no representa un riesgo directo para las personas. No obstante, insistió en la importancia de actuar con rapidez para frenar su propagación.

Finalmente, adelantó que Querétaro ya busca integrarse al programa federal de control biológico con moscas estériles, actualmente activo en el norte del país, como parte de una estrategia a mediano plazo para erradicar la plaga

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